sábado, 11 de julio de 2009

Amor…

Amor… esa palabra tan hermosa y a la vez dolorosa que todos en algún momento hemos llegado a conocer. Muchos escritores han tratado de definir que es el “amor”, muchos de ellos han dado argumentos totalmente diferentes algunos confusos y otros por demás básicos, pero todos coincidieron en una cosa y es que el amor es una gran contradicción; es el estar feliz, enojado, alegre, con un fuego que recorre todo nuestro cuerpo pero a la vez un frió que nos paraliza, es algo tan difícil de explicar con palabras, pero tan sencillo de sentir con el corazón.
A veces perdemos toda nuestra vida tratando de encontrar a ese alguien que nos mueva el piso y cuando lo encontramos tomamos dediciones erróneas, o simplemente nunca llega hasta que nos cansamos de esperarlo y nos conformamos con lo que tenemos, aunque hay personas ( a las que admiro) que encuentran a su media naranja y viven ese cuento feliz que todos algún día quisiéramos vivir, pero bueno la realidad es una y es que todos alguna vez en la vida hemos sufrido por un amor no correspondido o solo por sentirlo.
En mi caso he sufrido mucho, he amado más de lo que me han amado y a la larga eso duele más de lo que podríamos imaginar. Debo reconocer que tengo algo de culpa en todo eso ya que es mi error enamorarme tan rápido, es que de chica tuve una vida muy jodida y siempre soñaba con ese “príncipe azul” que vendría a rescatarme, pero ese príncipe nunca llego y la búsqueda ya cansa. No pido mucho, solo alguien que me de un abrazo cuando lo necesite y un “te quiero” de vez en cuando, pero la realidad es que ya me canse de buscar y me he dado por vencida, tal vez sea un error querer escaparle al amor pero a veces uno se cansa de sufrir así que es mejor ahorrarse ciertos disgustos, hoy estoy cerrada a encontrar y sentir eso por lo que hace tiempo atrás mataba, hoy mi meta es otra y prefiero huirle al amor para no sufrir mas, pero ahí esta la cuestión… el amor es algo tan tedioso que aparece cuando menos estamos preparados y por mas que tratemos de huir o escapar de el a la larga siempre nos encuentra y hace que otra vez nuestros planes cambien gracias a el.
Es algo hermoso que logra cambiar nuestras vidas a su gusto, para bien o para mal. A veces no podemos vivir sin el y otras, simplemente es mejor jamás haberlo encontrado.

jueves, 2 de julio de 2009


La Boca

Tantas veces escuche decir que no hay nada como pisar La Boca o el Caminito, esos tramos tan porteños e históricos q tiene mi Buenos Aires; ayer lo termine de comprobar, ayer parte de mi sueño se volvió realidad al pisar finalmente la hermosa Boca.
A Buenos Aires ha ido miles de veces pero solo ayer logre conocer La Boca, quedándome perpleja frente a tal belleza.
Llegando al barrio, veo desde lejos una pared con los colores azul y amarillo, mi corazón comenzó a latir mas fuerte q nunca; esa pared era nada más y nada menos que una de las tribunas de la Bombonera.
Cuando estacionamos frente a ella, debo admitir que me quede sin palabras y con la boca abierta de tal emoción, esos colores, esos dibujos… y pensar que por esa cancha han pasado 23 Torneos y 18 Copas, y yo estaba ahí a solo unos metros del campo de juego donde tantas estrellas han estado.
Caminando por sus calles, veo en repetidas ocasiones los colores de Boca, ese azul y oro tan hermosos; también varios locales en donde se vendan vasos, copas, gorras, camperas, remeras, llaveros y todos los objetos que uno se puede imaginar con los colores de Boca (obviamente a precio dólar, gracias a la cantidad de extranjeros; un mate 70 mangos ja, ja).
Un poco mas adelante, hay una tienda escuchando a todo lo que da los cantitos de “La 12”.
A lo largo de mi recorrido veo constantemente esas estatuas tan famosas de futbolistas, evita, tangeros, etc. por cierto, una más imponente y bella q la otra.
Y llego, ¿A dónde? Al Caminito… ¿Hay palabras para describirlo? Que hermoso q es, con sus artesanos tan únicos y auténticos, y lleno de turistas; pasa la gente a mi lado hablando en ingles, alemán, ruso y en todos los idiomas que existen. En la calle baila una pareja tango, el hombre me invita a bailar pero me niego, ya que el tango no es mi fuerte; también hay otro hombre con las boleadoras y una pareja bailando Folclore.
Tomo café en un bar y me quedo a mirar con una sonrisa en mi rostro el pasar de la gente.
No se si es porque mi amor hacia Boca es enorme o porque, pero ayer hasta el mismo riachuelo me pareció bello.
Me llevo de La Boca un hermoso recuerdo, imágenes imborrables, objetos preciosos y el teléfono de un noruego muy lindo jaja.
Espero con ansia el comienzo del próximo Torneo para completar finalmente mi sueño, ir un domingo a la cancha.

Forma rara, pero así empiezo mi blog… en el próximo les contare un poco mas de mi, gracias desde ya.